CICLO: Grafología Infantil y su impacto en la educación

A algunos la palabra “grafología” les suena a algo esotérico… pero ¡nada de eso!. Según los grafólogos, tanto la conducta, como las emociones, acciones, pensamientos, aptitudes, tipo de relaciones, así como los sentimientos e incluso el nivel de inteligencia , pueden estar reflejados en nuestra escritura. Un análisis grafológico permite medir y clasificar los rasgos de la escritura, permitiendo una interpretación psicológica del carácter.
FOTO 1bsanmartindetours.blogspot.com
El carácter de un niño está “en construcción”, lo mismo que su letra, ¿verdad?. Y es que la escritura está directamente relacionada con la psicología humana. A través de los rasgos de la escritura, que es algo tan visible y externo, podemos llegar a descubrir aspectos del “yo” más profundo. Pero, precisamente por estar ante rasgos de escritura y personalidad que están en proceso de maduración, su estudio permite detectar aspectos sobre los que se puede incidir y mejorar. Hablamos no solo de posibles trastornos de la personalidad, si no problemas de comprensión, o pequeños (o grandes) problemas afectivos.
Pero…. ¿Cuál es la base de la grafología? El cerebro manda un mensaje a la mano para escribir y la mano envía un mensaje al cerebro cuando escribe. La escritura infantil, es más difícil de analizar, porque no se aplican las técnicas del mismo modo que en los escritos del adulto. El niño, en los primeros años de aprendizaje, no tiene soltura en el manejo del útil escritural. Su letra es más simple, porque no posee la riqueza psíquica de los conocimientos adquiridos y asimilados del adulto, pero aún así, se puede determinar, una parte muy importante de su personalidad, empezando por los primeros palotes y garabatos.

Un ojo entrenado puede reconocer signos negativos en la letra de un niño, como falta de atención, inseguridad, complejos, angustia e introversión… aspectos que difícilmente un niño puede identificar y menos “comunicar”. Esto nos dará pistas para trabajar su concentración, seguridad, mejor autoestima, más alegría, extroversión

Minna Becker (1926) fue la primera grafóloga infantil en Alemania, que estudió la escritura de los niños, sus dibujos y garabatos. Esta grafóloga explica, que todo movimiento de expresión, sea de la índole que fuere, incluyendo la escritura, es netamente individual. Esta teoría se confirma observando los garabatos de los niños que aún no saben escribir (3 a 6 años) y demuestra la posibilidad de aplicarla en escrituras, dibujos y garabatos infantiles.
Como dato curioso explica Minna Becker:
FOTO El universal
“Por mi propia observación,
recuerdo a un niño de 6 años a quien aún no habían enseñado a leer ni a escribir y cuya mayor delicia era verse en posesión de lápiz y cuartillas, que con extraordinaria rapidez cubría con angulosos garabatos -semejantes a una escritura misteriosa-. Cada grupo gráfico, equivalente poco más o menos a la longitud de una palabra escrita, se terminaba invariablemente, por un fiero rasgo horizontal rematado en aguda punta. Cuando tiempo después le llevaron al colegio, supe que se enzarzaba con todos sus compañeros y solía vapulearlos, demostrando por lo tanto, un carácter de acuerdo con su agresivo grafismo inorganizado y absurdo aún, pero donde se podían ya advertir, las manifestaciones gráficas de su carácter turbulento y agresivo”.
¿No os parece interesantísimo? Pues tenemos la ocasión de asomarnos a esta ciencia a través del próximo CICLO DE INICIACIÓN A LA GRAFOLOGIA Y SU APLICACIÓN EN LA EDUCACION DE LOS HIJOS. Las plazas son limitadas, por lo que si estas interesada, envíanos un mail a asociación.aica@gmail.com.
Las sesiones serán a cargo de Mireia Hernández, grafóloga y madre de familia. El calendario es el siguiente:
1ª sesión: miércoles 23 de marzo de 14.30h a 16 h
2ª sesión: miércoles 30 de marzo de 14.30 h a 16 h
Lugar: C/ Balmes, 92: 6º 1ª
Precio: 3€ por sesión.
(Socias de AICA asistencia gratuita)
 
Te esperamos!
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